Economía

Bolsas de algodón y papel resultarían ser más dañinas para el medioambiente

En el mundo existen muchos sectores que tomaron conciencia sobre el impacto negativo que tienen diversos componentes en el medioambiente. Eso ha provocado que supermercados se sumen al propósito de mitigar la contaminación ambiental con bolsas de papel y otras que son de algodón, más allá de las leyes establecidas en diferentes Estados del mundo para ponerle fin a la polución.

Lo que las industrias y supermercados pasaron en alto antes de tratar de ayudar al mundo, fue en el coste que iban a generar fabricar las bolsas medioambientales que, están calculadas por la energía, reutilización, reciclaje y descomposición.

Según la investigación oficial del Parlamento de Irlanda del Norte, elaborar una bolsa de papel consume más de cuatro veces la energía que se utiliza para hacer una bolsa de plástico que, se crean a partir de petróleo refinado. Mientras que las de papel demandan grandes cantidades de bosques talados para producirlas.

El estudio confirma que el proceso de manufactura también usa muchísima agua y produce una alta concentración de químicos tóxicos, comparable al de la fabricación de bolsas de plásticos de único uso. 

Para la profesora de gestión sostenible de residuos en la Universidad de Northampton, Margaret Bates, dependiendo de dónde se fabriquen, “existe otro impacto medioambiental a la hora de transportarlas a los establecimientos de venta”.

Bolsas de algodón Las bolsas de algodón se consideran las peores que existen porque son las que más dióxido de carbono requieren para fabricarse y también demandan mucha agua. Para Bates, este algodón “es un cultivo bastante intenso para producir, por lo que conlleva a las mismas preocupaciones que tenemos con algunos problemas de la moda rápida”.

Durante el año 20006 la Agencia Medioambiental del Reino Unido averiguó cuántas veces las bolsas debían ser reutilizadas a fin de alcanzar un nivel de calentamiento global inferior al de una bolsa plástica de único uso, para esto examinó varias bolsas hechas por diferentes materiales.

Su investigación pudo determinar que las bolsas de papel necesitan ser reutilizadas al menos tres veces, una menos que las de plástico que demanda cuatro veces.

Concluyó en que las bolsas de algodón necesitaban ser usadas hasta en 131 veces, lo que dependía de una gran cantidad de energía para producirla y fertilizar el hilo de algodón. Las bolsas de papel no duran tanto como las otras bolsas, siendo así más probable que se rompan sobre todo si se mojan.

La agencia estableció que es poco probable que una bolsa de papel pueda reutilizarse el número de veces recomendado debido a su poca durabilidad.

A diferencia de las bolsas de papel, las de algodón tienen una vida útil más larga. Una ventaja de las de papel es que se descomponen mucho más rápido que las de plástico. Por tanto, es menos probable que supongan una fuente de basura o riesgo para la vida silvestre. 

Bolsas de plástico Las bolsas de plástico pueden tomar entre 400 y 1.000 años para descomponerse , y se han convertido en símbolo de los problemas causados por la contaminación por plásticos.

Pero de acuerdo a la familia del hombre que creó las bolsas de plástico, Sten Gustaf Thulin, su diseño tenía el objetivo de ayudar al planeta y ahora él está sorprendido y decepcionado en lo que se han convertido.

Para mi papá, la idea de que las personas simplemente las desecharan sería muy extraño”, dijo su hijo, Raoul Thulin.

Sten inventó la bolsa de plástico en Suecia en 1959. Entonces, las personas usaban bolsas de papel y muchos árboles fueron talados para satisfacer la demanda.

Recomendaciones Bates explicó que la clave es reducir el impacto de estas bolsas, sin importar el material y reutilizarlas tanto como sea posible.